domingo, 11 de marzo de 2012

Nada es para siempre.

Yo era de esas personas, que querían evitar que te rompieran el corazón. Pensaba que nada era para siempre, y lo triste que resultaría que lo fuera, lo que me hacia pensar que hay un momento para todo. Sabía tal y como era la vida, que nuestro momento probablemente ya había pasado, y que ahora debíamos seguir nuestros caminos, separados. 
Ojalá hubiera podido darte un último beso de buenas noches, haberte dicho que te quiero, haberte abrazado hasta enredarme en tu cuerpo, y notar mi aliento en tu pecho. Pero tal y cómo había imaginado te vi marchar.  la puerta al cerrarse. Note la cama vacía. Supe como sabía la soledad. Y note como tu olor se marchaba contigo. Y mas que nada, me sentí sola, vacía, ahogada y sin ganas de levantarme de la cama. Me quede tantas veces abrazada a tu almohada, intentando recordar cuando tu estas a mi lado, durmiendo junto a mi.


Seguiré esperando, un cambio en mi vida, otro que ocupe tu lado de la cama, otro con el que volver a sonreír, pero quiero que sepas, que no busco a otro, del que volverme a enamorar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario